6 errores que hacen que un currículum sea eliminado

De nada sirve tener una trayectoria extraordinaria o una formación académica de hacer la envidia si descuidas una pieza básica de tu vida profesional: el currículum.

Ciertos detalles son sutiles. Hasta un elemento tan sencillo como la fuente del texto, como la clásica Arial o la odiada Comic Sans, pueden transmitir mensajes subliminales sobre quién es la persona detrás del documento.

Otras variables, más evidentes, pueden comprometer seriamente tus posibilidades de contratación. A continuación, te presentamos 6 errores que los reclutadores no perdonan:

1. Ausencia de información de contacto

Puede parecer obvio, pero muchos profesionales se olvidan de incluir datos básicos sobre sí mismos en el CV. De acuerdo con Marcelo Beltrame, gerente de la consultora Michael Page, en el documento no pueden faltar nombre completo, el barrio de residencia, e-mail y teléfono.

El headhunter destaca la importancia de pegar la dirección de tu perfil en LinkedIn – una herramienta esencial, según él, para conocer las conexiones del candidato y evaluar el cuidado con su identidad en internet.

2. Uso indebido del “control C, control V”

Nada es tan perjudicial para la credibilidad de un profesional como demostrar la pereza en la elaboración de su currículum. Una prueba cabal de desinterés es traer información claramente copiar y pegar en diferentes partes del documento.

Según Beltrame, no es raro encontrar CVs con descripciones de responsabilidades idénticas en las diversas empresas por donde pasó el candidato.

3. Errores graves de español o de redacción

Errores gramaticales muy burdos son imperdonables – aun más con la gran cantidad de herramientas tecnológicas que permiten revisar un texto. “Lo mínimo que se espera es que el candidato pase un corrector ortográfico en el documento”, dice Almeida.

Pero no son sólo las infracciones a la norma culta de la lengua las que evidencian un descuido frente a los headhunters: el mismo efecto es provocado por los textos mal redactados, confusos, ambiguos o incoherentes.

4. Diseño de lujo

A no ser que trabajes en la industria creativa, es mejor hacer un currículum vitae con un aspecto visual simple y mesurado. Según Gabriel Almeida, gerente de la consultoría Talenses, el CV necesita una apariencia sobria porque es un documento formal.

Colores, fuentes, logos o imágenes en exceso pueden minar la atención y la paciencia del reclutador. Para no equivocarse, apuesta en papel blanco, pocos colores y fuentes clásicas .

5. Elogios a tu persona

Otro grave problema que se da en la práctica – muy extendida – es usar adjetivos usados y vacíos como “dedicado”, “proactivo”, “ágil” o “perfeccionista” para describir tu comportamiento.

Además de que no aportan nada al documento, dice Beltrame, estas expresiones no tienen credibilidad alguna. Después de todo, un autoelogio es como la publicidad: es difícil creer piadosamente si la parte interesada es completamente sincera.

6. Tamaño insuficiente o exagerado

Aunque un buen currículum debe ser conciso, no puede ser demasiado lacónico. Las principales informaciones tienen que estar presentes, por lo menos, para formar un cuadro básico de quién es el candidato por detrás del documento.

 

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